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Posts etiquetados ‘Relaciones Sociales’

3
May

«Hablando del Currículum… y la reputación online» parte II

Cuando hace unos días nos entreteníamos «Hablando del Currículum», una de las afirmaciones que se realizaban en el citado artículo consistía en que el Currículum debería caracterizarse por ser algo muy vivo y dinámico.

Tras diversas idas y venidas sobre el asunto en cuestión, casi que se acababa la reflexión haciendo constancia de la conciencia y cultura 2.0, –con sus pros y sus contras la cual nos permitía el acceso a esas nuevas herramientas plasmadas en la web como reflejo de una nueva forma de entender las cosas que pasa a la fuerza por la voluntad de compartir, y que, por otro lado nos pueden facilitar el alcanzar esa visibilidad que permita manifestarse a nuestra notoria y real diferenciación, dando esa chispa de vida y actualidad a nuestra historia, tan necesaria en la sociedad en la que nos movemos y que el currículum tradicional nos impedía. Leer Más »

4
Abr

«Pleno Desempleo»

Cuando ayer leía en ElEconomista.es las declaraciones del ministro de trabajo afirmando ese augurio de creación de empleo para el mes de marzo recién acabado, reconozco que una halo de optimismo me produjo una leve sonrisa apenas perceptible entre la comisura de mis labios.

Fuente: "El Blog Salmón"

Así, esta mañana, mientras me enfrascaba en el repaso diario a las ofertas de trabajo que aparecían en los portales especializados, actualizaba con más frecuencia de lo habitual la página de Europa Press (@EPEconomia) a la espera de conocer tan ansiada noticia.

Pero la noticia, que llegar llegó, no nos trajo más que una nueva decepción y una profunda caída en nuestro índice de esperanza e ilusión. El paro registrado había subido batiendo, eso sí, un nuevo récord histórico hasta alcanzar la cifra de 4.333.669 personas. Creo que la cifra es lo suficiente significativa –aunque ya no sorprenda– como para evitar más comentarios al respecto.

Desde esta bitácora se viene postulando ese trasplante de actitud necesario como para entender los cambios que se están produciendo en el Mercado de Trabajo. Desde esta bitácora se ha intentado acercar la idea de un profesional que trabaja por proyectos de una manera libre e independiente, y precisamente por todo ello se ha manifestado reiteradamente la importancia del posicionamiento personal dentro del entorno socio- laboral y profesional.

Hace no muchas fechas, se intentaba destacar al trabajador autónomo como figura y pilar en la recuperación del Mercado Laboral; y en ello seguimos, cada vez con más convencimiento de que es este, el autónomo, quien tiene mucho que aportar en esta historia que, por cierto, se va asemejando a una historia entre suspense y terror.

El modelo deseado del pleno empleo se está convirtiendo en una utopía. La rigidez de nuestra estructura empresarial –y social– no lo permite. Ahora vamos caminando hacia lo que Massimo GaggiEdoardo Narduzzi han dado por llamar “Pleno Desempleo”, en donde en “la era de la pobreza de la clase media”, –Paul Viejo, en Público la cultura del trabajo asalariado desaparece –¿no es acaso esto lo dijera Tom Peters hace ya una década-y es sustituida por un nuevo sistema de prestación de servicios cada vez más innovadorespersonalizados y, siempre, con un alto valor añadido. Y pregunto ¿y no es de eso de lo que venimos hablando cuando nos referimos al posicionamiento personal?

En un entorno donde cada día aparecen nuevas ocupaciones fruto de la inventiva y de originalidad, donde la conciencia del cambio se está haciendo más patenteExpansión: “El 60 % de los empleados están dispuestos a reorientar su carrera para salir del paro”— donde los factores de producción están más cercanos, en plena economía del conocimiento, no estaría de más replantearse todos estos asuntos y facilitar una transición adecuada a los cambios que se avecinan.

Claro que para eso se necesitan profundas reformas que amolden estos nuevos sistemas de producción; y si eso no lo hacemos nosotros dependerá de los políticos; y si depende de los políticos…

26
Nov

Deja un hueco en tu vida para el marketing personal

Cuando hace unos días hablábamos desde este mismo blog sobre el marketing y tú, se hacía mención al  “marketing del día a día que nos puede ayudar a detectar esas necesidades que cubrir, reconocer esas facultades que necesitamos adquirir y encontrar a ese cliente al que podemos servir”. Y todo esto desde el reconocimiento de que el marketing bien entendido, no sólo nos ayuda a vender, sino que nos ayuda a mejorar.

Gestiona tu profesión y tu vida.

Desde ese ángulo y perspectiva quería iniciar este artículo planteando la reflexión sobre la idoneidad de aplicar los conceptos del marketing en nuestra forma de gestionar nuestra vida, tanto personal como profesional; y cito ambos aspectos pues creo más conveniente que nuestra manera de comportarnos sea en todas partes la misma –cuanto menos en el fondo, que es lo que cuenta– y, así dejemos de vivir en compartimentos estanco fingiendo roles que siendo ajenos a nuestra forma real de ser, no nos causan otra cosa que ansiedades y malestar.

Si echamos un vistazo a nuestro entorno, podremos observar que los asuntos andan muy revueltos por estas tierras –y qué voy yo a contar que tú  no sepas ya–. La oferta del factor trabajo, o sea, de mano de obra es muy superior a la demanda del mismo, siendo uno de los mayores males que afecta a nuestro sistema económico en muchísimos, pero que muchísimos, años. Y para rematar el asunto, de las pocas ofertas de contratación que se producen, a los demandantes de empleo, apenas les llega el conocimiento de las mismas y, por lógica, la oportunidad de optar a ellas –en un ejemplo más de ineficacia y de mala gestión de los recursos públicos, me permito añadir 1–, por lo que una gestión realista, seria, coherente, personalizada y, al fin, optimizada de nuestros planes de presente y futuro se hace hoy algo mucho más que necesaria, convirtiéndose en vital.

No juegues con tu futuro

No juegues con tu futuro

Desde este momento, si tenemos en cuenta que el marketing personal es una adaptación de estrategias empresariales y una interiorización de una manera de entender las relaciones personales y profesionales, este, el marketing personal se convierte en una extraordinaria herramienta –hoy más que nunca– para mejorar, en lo que cabe, nuestra posición en tan enmarañada situación del mercado laboral.

De esta forma, el marketing personal se convierte en plan operativo de tal manera que este “consiste en, a partir de unos objetivos marcados de vida personal y/o profesional, elegir las estrategias y herramientas más adecuadas para mejor conseguir estos objetivos, teniendo en cuenta la realidad de las personas que conviven con nosotros a nivel de relación y en muchas ocasiones en competencia, y todo ello dentro de un entorno cambiante 2 y este, salta a la vista, con una rapidez cada vez más acelerada –en proporción similar a la velocidad en que nuestros viejos esquemas se van derrumbando–.

El asunto, como bien se ve, es serio y es por eso que permito, no siendo yo quien para aconsejar, al menos lanzar la citada reflexión. Nos estamos jugando mucho, tal vez nuestro futuro –y posiblemente el de nuestros jóvenes 3–, con lo cual pienso que merece la pena plantearse cuestiones acerca de cómo intentar mejorar el panorama y, por qué no, considerar el dejar un hueco en nuestra vida al llamado marketing personal, sin olvidar, claro está, que tras todo esto, en la complejidad o sencillez de la propia vida, hay mucho más. Por ello no está de sobra el atender los buenos consejos de quien mucho y bien sabe esto4, al decir que “no todo es marketing” en la vida, pero sí una buena utilidad.

Fuentes y referencias utilizadas:

8
Nov

Inmigración, Estereotipos y Prejuicios (y III) -La Aculturación-

(Viene de atrás) Sobre estas “nuevas formas” de prejuicio que se señalaron, no entraré en formulaciones académicas –y no por carecer de interés el asunto– sino sólo apuntar que, al fin,  ante lo mal que supone el ser visto en actitudes racistas en la sociedad de hoy, todas ellas no son más que actitudes negativas solapadas, realizadas de forma indirecta, incluso, y buscando justificaciones que permitan mantenerse a la vez que conviven con los valores igualitarios y de justicia que se parece sentir y defender.

AculturaciónPor otro lado una cuestión también interesante es esa percepción que los inmigrantes tienen de la sociedad española. De esto vemos algún comentario no menos interesante en el artículo que citaba del ElMundo.es,  “El mapa de los extranjeros”“Se nos entiende mejor y eso facilita la integración”, revela, pero admite que siguen habiendo prejuicios. “Los españoles no son racistas y la fama de los rumanos está, a veces, justificada”, dicen la pareja rumana formada por Irina y Mario.

Y es que realmente, según el estudio aportado por Díez Nicolás (2005) el conjunto de la población inmigrante entrevistada en el mismo tiene una visión bastante positiva de los españoles.

Llegado este punto, sería conveniente para terminar esta visión que he intentado plasmar referente a la inmigración, los estereotipos y los prejuicios, abordar el concepto de aculturación, que no es otro que la “recepción y asimilación de elementos culturales de un grupo humano por parte de otro” —rae— y, desde la perspectiva que nos ocupa, el poner en contacto a los miembros de dos o más culturas o subculturas diferentes, en un proceso en el que se distinguen dos niveles: el individual (aculturación psicológica referida a los cambios que se producen en los individuos) y el grupal (referido a los cambios políticos, económicos, etc.).

En este sentido, uno de los modelos más aceptados sobre los procesos de aculturación es el presentado por Berry (2001), en el que el autor afirma que los inmigrantes asentados en una nueva sociedad deberán enfrentarse a dos decisiones que se convertirán en cruciales para su futuro, a saber: 1) decidir si su cultura es un valor a mantener y defender dentro de una nueva realidad en la que vive, y 2) decidir si está dispuesto a establecer y mantener relaciones con los miembros de la sociedad por la que han sido acogidos.

Aculturación (Fuente imagen: http://www.definicionabc.com)

Estas dos variables definirán las cuatro posibles estrategias que pueden adoptar estos inmigrantes: integración, asimilación, separación, y marginación. A este planteamiento habría que añadirle una nueva variable la cual correspondería a la perspectiva de la sociedad que acoge al inmigrante, y de esta forma, con la conjugación de todas, el resultando sería el modelo final elaborado en función de esta combinación de estrategias de aculturación elegidas por inmigrantes y los miembros de las sociedad de acogida y, según fuera este, se alcanzaría una relación intergrupal consensuada, problemática o conflictiva.

Lo cierto de todo es que el fenómeno de la inmigración ha cambiado profundamente la estructura social de nuestro país, y aunque del artículo sobre el que se trabaja –que nuevamente recomiendo “Estereotipos, Inmigración y Trabajo”— se desprende una manifestación no excesivamente negativa hacia el inmigrante, no cabe duda que estos sentimientos existen y emergen con mayor fuerza al tiempo que se detecta hacia este esa competencia, que ya se ha mencionado, referente a los recursos, y en particular, al puesto de trabajo.

Este trabajo fechado en 2008 ya parece contemplar los efectos que el desempleo conlleva hacia tales sentimientos negativos, aunque según ha trascurrido el tiempo, a la vez que empeorado la situación en nuestro mercado de trabajo, intuyo, que los resultados sobre el racismo aplicados a la inmigración no habrán hecho otra cosa más que empeorar, alimentando los sentimientos discriminatorios hacia una población no autóctona.

Con todo, el hecho es que no se puede dar la espalda a una realidad tan presente, por lo que será necesario el estudio de estos procesos de aculturación con el fin de facilitar la convivencia entre grupos favoreciendo la integración e intentando evitar conflictos tanto individuales como colectivos.


6
Nov

Inmigración, Estereotipos y Prejuicios (II)

Temporeros (Fuente foto: http://www.laverdad.es/albacete)

(Viene de atrás) Estas actitudes negativas hacia la población extranjera –especialmente extracomunitaria– a las que se hace referencia en la primera parte de este artículo, se ponen especialmente de manifiesto  al observar los niveles ocupacionales en la que esta se encuentra situada, siendo por lo general los estratos profesionales más bajos y en sectores donde la mano de obra autóctona escasea y en los que se manifiesta tanto una notable diferencia en cuanto a aspectos salariales como de condiciones para el ejercicio de su trabajo. Y es a esto a lo que, se entiende, que se refieren  MoyaPuertas cuando sugiere el estudio de  “las condiciones materiales en las que acontece la realidad de la inmigración”.

Definiendo un estereotipo como “un conjunto de creencias, compartidas, acerca de los atributos personales que poseen los miembros de un grupo” (Morales y Moya, 1996), y no existiendo demasiados estudios al respecto sobre la forma de estos en España hacia la inmigración, sí se pueden sacar algunas conclusiones a través de los trabajos realizados por Galán (2006) e IgartúaMuñiz y Otero (2006). Ambos, aunque en diferentes contextos, analizan la imagen del inmigrante según el trato que se la ha dado en series de ficción —El Comisario (84 capítulos) y Hospital Central (102 capítulos)– y la reflejada en los informativos, tanto emitidos en televisión (TVE1, Antena 3 y Tele 5) como en prensa escrita (El País, El Mundo, ABC y La Razón).

Racismo y Estereotipo étnico

Así, en el primero se comprueba las connotaciones negativas atribuidas a los personajes representados por los inmigrantes, bien siendo estos los causantes de conflictos, o apareciendo otros personajes víctimas de los conflictos producidos por los primeros –si bien es cierto que en las últimas temporadas se observó una mejoría sobre los mensajes más positivos hacia este colectivo–. En el segundo estudio se observa, de manera parecida, un trato negativo hacia los inmigrantes en nuestro país, pues la mayoría de las noticias relacionadas reflejaban la alineación entre la inmigración y la delincuencia comprobando, incluso, un mayor nivel de sensacionalismo en este tipo de informaciones.

En cuanto a los prejuicios, aprovecharé la definición que los autores del estudio sobre el que se basa el presente trabajo, Miguel MoyaSusana Puertas plantean al decir que los prejuicios se “conciben como pensamientos, conductas o afectos negativos hacia ciertos grupos y sus integrantes. Se trata de una definición más amplia que la de estereotipo, pues no solo incluye a las creencias o pensamientos que se tienen sobre los inmigrantes sino tambiéna los afectos y conductas hacia ellos”.

Es también interesante para lo que se trata en este momento, la afirmación que los mismos autores realizan al señalar que “el prejuicio es una ideología que justifica la desigualdad entre los grupos, y esto se consigue no solo con una imagen negativa de otros grupos, sino a veces transmitiendo una imagen positiva de ellos, aunque limitada a ciertas dimensiones”.

Gitanos españoles (fuente foto: http://www.elmundo.es)

Partiendo de que la población española no se declara demasiado negativa en cuanto a sus prejuicios hacia los extranjeros, sería curioso observar los resultados obtenidos en cuanto a estos prejuicios hacia los inmigrantes que muestran una diferencia sustancial en su valoración según sea el grupo étnico sobre el que se les cuestione, siendo hasta 2001 los gitanos los peor valorados y remplazados, a partir del 11-S, por árabes-musulmanes —Díez Nicolás (2005)–.

Otro resultado muy destacable e importante es el que se detecta al ser preguntado los españoles sobre cómo perciben ellos el trato que la sociedad en general, hacia los inmigrantes, así como en cuanto a su grado de racismo y xenofobia. De esta manera se comprueba que los españoles perciben actitudes más discriminatorias entre los españoles en general que dentro de su contexto familiar y social, así como más racismo entre dicho contexto y ellos mismos (Morales, 2003).

Pero aun reconociéndose la población de nuestro país poco negativa hacia el inmigrante, no parece concordar mucho esta opinión con la situación real en en la que estos se encuentran, como ya se apuntó en algún momento de este trabajo, dentro del mercado laboral. Así se barajan diferentes explicaciones a este fenómeno, siendo una de ella muy consistente el pensar que el prejuicio, al estar mal visto el manifestar de forma pública sentimientos negativos de carácter racial o de origen, esté adoptando “nuevas formas” , siendo ahora estas más sutiles en las maneras de manifestarse.

(Sigue…)