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Posts etiquetados ‘Gap’

19
Oct

Gap, o que la fuerza –de la red– te acompañe

Logo retirado por Gap

Apenas había pasado una semana del estreno de su nuevo logo, cuando la firma de moda Gap se veía en la necesidad de salir al paso ante sus seguidores, y  emitía un comunicado en el que Marka Hansen, presidenta de la compañia, anunciaba la retirada del nuevo diseño y, así, zanjaba una polémica que había provocado las miles de opiniones vertidas en la red, facebook y twitter,  reclamando a gritos la restauración de la que por veinte años había sido la enseña tradicional –Gap con letra blanca dentro de un cuadrado de fondo azul–.

Ni siquiera el que los ejecutivos de la firma solicitaran nuevas propuestas para la actualización de dicho logo produjo los efectos deseados; muy al contrario, aparecieron, incluso, lugares 2.0 —Gap Logo y Crap Logo— donde magnificar las protestas. El equipo directivo de una multinacional había sido derrotado por la web 2.0.

Hoy hay quien recrimina a Marka Hansen el haberse rendido ante este asunto y, de esta forma ceder un grado de poder a quien no debería tenerlo –lease a Lucy Kellaway en su artículo “Escuchar a los clientes puede ser una mala idea”— y entrar en esta reflexión estoy seguro desataría un interesante debate.

Logo clásico de Gap

No es mi intención el juzgar hoy la actuación de la “comprensiva” presidenta. Más bien el asunto que me atrae es la constatación de esa fuerza manifiesta que la red ha adquirido, nos guste esto o no, capaz de transformar actuaciones y pensamientos. Y esto es una realidad que se palpa día a día —vease el incremento de la inversión publicitaria en España— y con una proyección que, tal vez, aún no seamos capaces de imaginar; o sí.

Defensores y detractores para esta cuestión habrá que puedan opinar con un mayor conocimiento y exactitud que un servidor, pero la cuestión es que la web 2.0 se ha convertido en el mayor escaparate, para bien o para mal, que pudiésemos, algunos, haber imaginado jamás. Mi razonamiento, pues, se basa en que si está donde está, mejor será aprovechar este recurso, con cautela y previsión, procurando que nos sirva para nuestro fin, y de forma que no se nos vuelva en contra.

Y para conseguir nuestro objetivo, pienso, es fundamental darse cuenta de un matiz, para mí, en extremo importante. La Web es un medio; nunca un fin, pues en sí misma de poco vale si no es usada de manera conveniente.

Así pues, no estaría nada mal, desde el punto de vista de nuestro posicionamiento, el que nos entretuviésemos en conocerla, estudiarla, analizarla y concluir en qué grado nos podría ser tanto de utilizad como de entretenimiento no deseado –que tampoco estamos para perder el tiempo–. Una vez realizada esta labor, si pensamos de forma afirmativa en su idoneidad –que me extrañaría que así no fuese– pues sólo queda el actuar y a todo aquel que lo hiciese, el desearle sinceramente aquello de “que la fuerza –de la red– te acompañe”.

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