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Posts etiquetados ‘España’

1
May

«No son cinco; son 4.910.200»

Hace pocos días que el Gobierno,  por boca de Mari Luz Rodríguez, descartaba que  –vía EPA—  el desempleo en nuestro país alcanzase los cinco millones de parados .

Evolución del Desempleo EPA Marzo 2011 (Fuente Expansión.com)

Y ciertamente no se equivocó la secretaria de Estado de Empleo –o desempleo–, pero como se pregunta el diario ElMundo.es, no hay cinco millones de parados, ¿y qué?. ¿Es esto acaso motivo para que nuestra preocupación y disgusto sea menor? No son cinco; son 4.910.200.

Y aunque no sea el primero en hacerlo, sí me gustaría –por los cuatro millones novecientos mil– destacar algún dato, a mi parecer, digno de reflexión.

  • Ante la cifra en cuestión habría que considerar que ha habido un descenso del número de la población activa –en 42.900 personas menos dispuestas a trabajar–. Por otro lado las contrataciones públicas se han mantenido en crecimiento hasta alcanzar los 3,185 millones en la actualidad.
  • Ya son 1.386.000 familias las que tienen a todos sus miembros sin trabajo, en las listas del inútil y costosísimo SPEE, lo que significa un incremento de 58.000 familias en tan difícil situación.
  • Entre enero y marzo, el 90% de las 256.500 personas que perdieron su empleo tenía menos de 35 años , siendo el 48,3% de los parados menores de tal edad hasta alcanzar los 2.374.700 personas en esta situación.
  • El desempleo aumentó en todos los sectores y la ocupación se reduce respecto a finales de año tanto en la industria (82.000 menos), construcción (78.500), servicios (74.600) y la agricultura (21.300).
  • Son 60.100 personas más las que se suman a aquellas que llevan más de un año buscando un puesto de trabajo alcanzando la cifra de 2.286.700 personas un 47% del total los llamados desempleados de larga duración. Un nuevo récord altamente preocupante.

Los parados de larga duración marcan un récord histórico al alcanzar los 2.286.700 (en Expansión.com)

La lista podría continuar hasta hacerse cada interminable pero es mi criterio cerrarla con sólo un par de datos tan preocupantes como los que más.

  • Un partido político acabado donde la mayor ocupación es averiguar la manera de mantenerse ante las muy previsibles y bruscas agitaciones en los sillones del poder que se avecinan.
  • Y otro, inmóvil y pasivo esperando ver el cadáver de su enemigo –sabiéndolo ya agónico– pasar por su puerta.

El futuro es complicado y poco previsible. El asunto es que hoy, 2.372 personas pierden su empleo cada día.  Por eso parece de chiste que un PSOE pretenda mostrar ante este primero de mayo su objetivo priotario es la recuperación del empleo  mientras se exculpa de las causas de la situación. Resulta tan gracioso como las lágrimas del PP  que ahora, al parecer ya dice que cinco millones no da igual .

Y eso es cierto. No son cinco; son 4.910.200 y eso, verdaderamente, no da igual.

13
Abr

«2.600 millones ¿de inversión o de despilfarro en formación?»


Mari Luz Rodríguez (fuente: europapress)

Hace apenas unos días que la secretaria de Estado para el Empleo, Mari Luz Rodríguez, nos anunciaba que el Gobierno tiene intención de destinar este año más de 2.600 millones de euros a la Formación por el Empleo, —en europapress el 08/04/2011— mientras aseguraba a un mismo tiempo que «la formación es la llave maestra que abre todas las puertas, porque es la política que mejor va a preparar para regresar al mercado de trabajo a las personas en situación de desempleo».

De esta manera, hasta ahí, quien escribe este artículo, que ha reiterado en diversas ocasiones su convencimiento del momento cambiante en su fondo y en su forma de la estructura del Mercado Laboral, no tiene objeción alguna, sino más bien lo contrario, ante tal afirmación –esta es la de la formación como clave y fundamento de la reactivación, y de la reformulación, de la actividad laboral–.

Pero la formación, la ocupacional, tiene un objetivo: la reinserción del profesional –a través del nuevo conocimiento, de la actualización y del reciclaje– en ese Mercado Laboral, y si ese objetivo no se alcanza, ni dos mil seiscientos, ni tres mil, ni un millón de millones serán la oportuna inversión, sino sólo un inoportuno despilfarro en formación.

Nos movemos dentro de un marco evolutivo en extremo, tanto por su rapidez como por la intensidad de los cambios que se realizan dentro del ejercicio profesional. Desde ese momento, ya no es válida ninguna formación estándar ya caducada, sino que será menester adecuar los contenidos a las necesidades modernizando y actualizando las actividades formativas renovando, para ello, temáticas y metodologías. Por otro lado, una acción educativa no estará realmente completa mientras no sea medible, pues ¿de qué vale gastar y gastar si no conseguimos nuestro fin y, además, no somos capaces de evaluar resultados e impacto? Será esta la única manera, como ocurre en los sistemas abiertos, en que la interrelación de todos los elementos participantes se conjugan hasta conseguir –a manera de homeostasisel objetivo común.

Así las cosas, tal situación de decadencia laboral a la par que de importantes y continuas transformaciones, –avances tecnológicos, la sociedad de la información– el profesional se ve abocado a una mayor flexibilidad y preparación necesaria, en actitud simbiótica y abierta de adaptación ante los retos surgidos, ante una empresa en constante evolución basada en modernos procesos de I+D+i. que elevan drásticamente la necesidad de nuevas competencias entre los profesionales.

Y es en momentos como los actuales cuando la formación cobra un papel fundamental para una adecuada y oportuna adaptación y desenvolvimiento entre las nuevas “reglas” que el mercado impone. Y concretando aún más si cabe, será la formación continua y ocupacional la herramienta protagonista y urgente que evite el desfase del profesional en el mundo laboral en forma de actuaciones improvisadas y desorganizadas y, por la tanto, en la mayoría de los casos tan poco eficaces –como las observadas hasta el día de hoy– en lo que debiera ser facilitar la ágil gestión del trabajador en el ejercicio de su profesión.

Atrás deberán quedar esos fantasmas traducidos en ineficacias, sospechas, intereses personales antepuestos a los comunes, politiqueos retranquentes y luchas por la cuota de poder. Todo es poco para llegar al fin de que desde el euro primero hasta el que haga dos mil seiscientos millones, todos, todos sean utilizados de forma optima para conseguir que el trabajador alcance su plena realización, su realización profesional.

4
Abr

«Pleno Desempleo»

Cuando ayer leía en ElEconomista.es las declaraciones del ministro de trabajo afirmando ese augurio de creación de empleo para el mes de marzo recién acabado, reconozco que una halo de optimismo me produjo una leve sonrisa apenas perceptible entre la comisura de mis labios.

Fuente: "El Blog Salmón"

Así, esta mañana, mientras me enfrascaba en el repaso diario a las ofertas de trabajo que aparecían en los portales especializados, actualizaba con más frecuencia de lo habitual la página de Europa Press (@EPEconomia) a la espera de conocer tan ansiada noticia.

Pero la noticia, que llegar llegó, no nos trajo más que una nueva decepción y una profunda caída en nuestro índice de esperanza e ilusión. El paro registrado había subido batiendo, eso sí, un nuevo récord histórico hasta alcanzar la cifra de 4.333.669 personas. Creo que la cifra es lo suficiente significativa –aunque ya no sorprenda– como para evitar más comentarios al respecto.

Desde esta bitácora se viene postulando ese trasplante de actitud necesario como para entender los cambios que se están produciendo en el Mercado de Trabajo. Desde esta bitácora se ha intentado acercar la idea de un profesional que trabaja por proyectos de una manera libre e independiente, y precisamente por todo ello se ha manifestado reiteradamente la importancia del posicionamiento personal dentro del entorno socio- laboral y profesional.

Hace no muchas fechas, se intentaba destacar al trabajador autónomo como figura y pilar en la recuperación del Mercado Laboral; y en ello seguimos, cada vez con más convencimiento de que es este, el autónomo, quien tiene mucho que aportar en esta historia que, por cierto, se va asemejando a una historia entre suspense y terror.

El modelo deseado del pleno empleo se está convirtiendo en una utopía. La rigidez de nuestra estructura empresarial –y social– no lo permite. Ahora vamos caminando hacia lo que Massimo GaggiEdoardo Narduzzi han dado por llamar “Pleno Desempleo”, en donde en “la era de la pobreza de la clase media”, –Paul Viejo, en Público la cultura del trabajo asalariado desaparece –¿no es acaso esto lo dijera Tom Peters hace ya una década-y es sustituida por un nuevo sistema de prestación de servicios cada vez más innovadorespersonalizados y, siempre, con un alto valor añadido. Y pregunto ¿y no es de eso de lo que venimos hablando cuando nos referimos al posicionamiento personal?

En un entorno donde cada día aparecen nuevas ocupaciones fruto de la inventiva y de originalidad, donde la conciencia del cambio se está haciendo más patenteExpansión: “El 60 % de los empleados están dispuestos a reorientar su carrera para salir del paro”— donde los factores de producción están más cercanos, en plena economía del conocimiento, no estaría de más replantearse todos estos asuntos y facilitar una transición adecuada a los cambios que se avecinan.

Claro que para eso se necesitan profundas reformas que amolden estos nuevos sistemas de producción; y si eso no lo hacemos nosotros dependerá de los políticos; y si depende de los políticos…

8
Nov

Inmigración, Estereotipos y Prejuicios (y III) -La Aculturación-

(Viene de atrás) Sobre estas “nuevas formas” de prejuicio que se señalaron, no entraré en formulaciones académicas –y no por carecer de interés el asunto– sino sólo apuntar que, al fin,  ante lo mal que supone el ser visto en actitudes racistas en la sociedad de hoy, todas ellas no son más que actitudes negativas solapadas, realizadas de forma indirecta, incluso, y buscando justificaciones que permitan mantenerse a la vez que conviven con los valores igualitarios y de justicia que se parece sentir y defender.

AculturaciónPor otro lado una cuestión también interesante es esa percepción que los inmigrantes tienen de la sociedad española. De esto vemos algún comentario no menos interesante en el artículo que citaba del ElMundo.es,  “El mapa de los extranjeros”“Se nos entiende mejor y eso facilita la integración”, revela, pero admite que siguen habiendo prejuicios. “Los españoles no son racistas y la fama de los rumanos está, a veces, justificada”, dicen la pareja rumana formada por Irina y Mario.

Y es que realmente, según el estudio aportado por Díez Nicolás (2005) el conjunto de la población inmigrante entrevistada en el mismo tiene una visión bastante positiva de los españoles.

Llegado este punto, sería conveniente para terminar esta visión que he intentado plasmar referente a la inmigración, los estereotipos y los prejuicios, abordar el concepto de aculturación, que no es otro que la “recepción y asimilación de elementos culturales de un grupo humano por parte de otro” —rae— y, desde la perspectiva que nos ocupa, el poner en contacto a los miembros de dos o más culturas o subculturas diferentes, en un proceso en el que se distinguen dos niveles: el individual (aculturación psicológica referida a los cambios que se producen en los individuos) y el grupal (referido a los cambios políticos, económicos, etc.).

En este sentido, uno de los modelos más aceptados sobre los procesos de aculturación es el presentado por Berry (2001), en el que el autor afirma que los inmigrantes asentados en una nueva sociedad deberán enfrentarse a dos decisiones que se convertirán en cruciales para su futuro, a saber: 1) decidir si su cultura es un valor a mantener y defender dentro de una nueva realidad en la que vive, y 2) decidir si está dispuesto a establecer y mantener relaciones con los miembros de la sociedad por la que han sido acogidos.

Aculturación (Fuente imagen: http://www.definicionabc.com)

Estas dos variables definirán las cuatro posibles estrategias que pueden adoptar estos inmigrantes: integración, asimilación, separación, y marginación. A este planteamiento habría que añadirle una nueva variable la cual correspondería a la perspectiva de la sociedad que acoge al inmigrante, y de esta forma, con la conjugación de todas, el resultando sería el modelo final elaborado en función de esta combinación de estrategias de aculturación elegidas por inmigrantes y los miembros de las sociedad de acogida y, según fuera este, se alcanzaría una relación intergrupal consensuada, problemática o conflictiva.

Lo cierto de todo es que el fenómeno de la inmigración ha cambiado profundamente la estructura social de nuestro país, y aunque del artículo sobre el que se trabaja –que nuevamente recomiendo “Estereotipos, Inmigración y Trabajo”— se desprende una manifestación no excesivamente negativa hacia el inmigrante, no cabe duda que estos sentimientos existen y emergen con mayor fuerza al tiempo que se detecta hacia este esa competencia, que ya se ha mencionado, referente a los recursos, y en particular, al puesto de trabajo.

Este trabajo fechado en 2008 ya parece contemplar los efectos que el desempleo conlleva hacia tales sentimientos negativos, aunque según ha trascurrido el tiempo, a la vez que empeorado la situación en nuestro mercado de trabajo, intuyo, que los resultados sobre el racismo aplicados a la inmigración no habrán hecho otra cosa más que empeorar, alimentando los sentimientos discriminatorios hacia una población no autóctona.

Con todo, el hecho es que no se puede dar la espalda a una realidad tan presente, por lo que será necesario el estudio de estos procesos de aculturación con el fin de facilitar la convivencia entre grupos favoreciendo la integración e intentando evitar conflictos tanto individuales como colectivos.


6
Nov

Inmigración, Estereotipos y Prejuicios (II)

Temporeros (Fuente foto: http://www.laverdad.es/albacete)

(Viene de atrás) Estas actitudes negativas hacia la población extranjera –especialmente extracomunitaria– a las que se hace referencia en la primera parte de este artículo, se ponen especialmente de manifiesto  al observar los niveles ocupacionales en la que esta se encuentra situada, siendo por lo general los estratos profesionales más bajos y en sectores donde la mano de obra autóctona escasea y en los que se manifiesta tanto una notable diferencia en cuanto a aspectos salariales como de condiciones para el ejercicio de su trabajo. Y es a esto a lo que, se entiende, que se refieren  MoyaPuertas cuando sugiere el estudio de  “las condiciones materiales en las que acontece la realidad de la inmigración”.

Definiendo un estereotipo como “un conjunto de creencias, compartidas, acerca de los atributos personales que poseen los miembros de un grupo” (Morales y Moya, 1996), y no existiendo demasiados estudios al respecto sobre la forma de estos en España hacia la inmigración, sí se pueden sacar algunas conclusiones a través de los trabajos realizados por Galán (2006) e IgartúaMuñiz y Otero (2006). Ambos, aunque en diferentes contextos, analizan la imagen del inmigrante según el trato que se la ha dado en series de ficción —El Comisario (84 capítulos) y Hospital Central (102 capítulos)– y la reflejada en los informativos, tanto emitidos en televisión (TVE1, Antena 3 y Tele 5) como en prensa escrita (El País, El Mundo, ABC y La Razón).

Racismo y Estereotipo étnico

Así, en el primero se comprueba las connotaciones negativas atribuidas a los personajes representados por los inmigrantes, bien siendo estos los causantes de conflictos, o apareciendo otros personajes víctimas de los conflictos producidos por los primeros –si bien es cierto que en las últimas temporadas se observó una mejoría sobre los mensajes más positivos hacia este colectivo–. En el segundo estudio se observa, de manera parecida, un trato negativo hacia los inmigrantes en nuestro país, pues la mayoría de las noticias relacionadas reflejaban la alineación entre la inmigración y la delincuencia comprobando, incluso, un mayor nivel de sensacionalismo en este tipo de informaciones.

En cuanto a los prejuicios, aprovecharé la definición que los autores del estudio sobre el que se basa el presente trabajo, Miguel MoyaSusana Puertas plantean al decir que los prejuicios se “conciben como pensamientos, conductas o afectos negativos hacia ciertos grupos y sus integrantes. Se trata de una definición más amplia que la de estereotipo, pues no solo incluye a las creencias o pensamientos que se tienen sobre los inmigrantes sino tambiéna los afectos y conductas hacia ellos”.

Es también interesante para lo que se trata en este momento, la afirmación que los mismos autores realizan al señalar que “el prejuicio es una ideología que justifica la desigualdad entre los grupos, y esto se consigue no solo con una imagen negativa de otros grupos, sino a veces transmitiendo una imagen positiva de ellos, aunque limitada a ciertas dimensiones”.

Gitanos españoles (fuente foto: http://www.elmundo.es)

Partiendo de que la población española no se declara demasiado negativa en cuanto a sus prejuicios hacia los extranjeros, sería curioso observar los resultados obtenidos en cuanto a estos prejuicios hacia los inmigrantes que muestran una diferencia sustancial en su valoración según sea el grupo étnico sobre el que se les cuestione, siendo hasta 2001 los gitanos los peor valorados y remplazados, a partir del 11-S, por árabes-musulmanes —Díez Nicolás (2005)–.

Otro resultado muy destacable e importante es el que se detecta al ser preguntado los españoles sobre cómo perciben ellos el trato que la sociedad en general, hacia los inmigrantes, así como en cuanto a su grado de racismo y xenofobia. De esta manera se comprueba que los españoles perciben actitudes más discriminatorias entre los españoles en general que dentro de su contexto familiar y social, así como más racismo entre dicho contexto y ellos mismos (Morales, 2003).

Pero aun reconociéndose la población de nuestro país poco negativa hacia el inmigrante, no parece concordar mucho esta opinión con la situación real en en la que estos se encuentran, como ya se apuntó en algún momento de este trabajo, dentro del mercado laboral. Así se barajan diferentes explicaciones a este fenómeno, siendo una de ella muy consistente el pensar que el prejuicio, al estar mal visto el manifestar de forma pública sentimientos negativos de carácter racial o de origen, esté adoptando “nuevas formas” , siendo ahora estas más sutiles en las maneras de manifestarse.

(Sigue…)