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Posts etiquetados ‘Economía’

27
Mar

«Claudicación o dignidad profesional»

En 1981, el filósofo y sociólogo Jürgen Habermas, en un intento de establecer el marco apropiado dentro del cual el poder fuera capaz de alcanzar el grado de legítimo, definió su Teoría de la Acción Comunicativa.

Jürgen Habermas

De esta forma, estableció tres condiciones mínimas que deberían ser manifiestas para darnos la capacidad de distinguir una negociación entre las partes basada en la razón y el interés mutuo, de otra basada en la manipulación, la fuerza y el engaño.

De estos tres requisitos sine qua non que daban la posibilidad de legitimidad al poder, son los dos primeros los que dan significado a lo que en este momento nos atañe, a saber:

  1. La libertad de la partes, empezando por la libertad de pensamiento, de conciencia, de expresión, de modo que todos los participantes sean libres para exponer sin limitaciones su argumentación sobre el asunto.
  2. La igualdad de las partes, de tal forma que todos los argumentos, desde su origen, tenga el mismo peso dentro del proceso de discusión.

Hace unos días, mi buen amigo José Luis del Campo Villares escribía el artículo «Cuando los esclavos quisieron trabajar en Mango» en el que criticaba las declaraciones, y la propuesta para acabar con el paro juvenil, que Isak Andic –cofundador junto a su hermano Nahman del imperio Mango— realizaba en el foro del Instituto de la Empresa Familiar.

Imagen de http://www.elblogderrhh.com de Juan Martínez Salinas

En esta propuesta, los jóvenes de hasta 30 años ejercerían bajo un contrato de aprendizaje, exento de pagos a la Seguridad Social –con lo que no cotizarían a la misma– y con salario no sujeto a convenio colectivo alguno, pero negociado, eso sí, directamente entre empresa y trabajador y nunca por debajo del Salario Mínimo Interprofesional –ver  noticia en ElPaís.com–.

Y es por todo ello por lo que don José Luis del Campo se preguntara “¿por qué se le llama contrato de trabajo cuando se quiere decir esclavitud laboral?.

Desde hace unas semanas, aún a sabiendas del defectuoso –cuando no fraudulento– funcionamiento de los portales de empleo, pero desde la esperanza de que con ello pudiera ayudar a alguna persona –si no a encontrar, que ojalá– a activar su búsqueda activa de empleo, he estado publicando ofertas de trabajo para la provincia donde resido, Alicante, desde mi blog Alicante Emplea y en las que me he encontrado, en cuanto a lo que se requiere en relación a cuanto se ofrece, verdaderos insultos tanto a la inteligencia como a la dignidad de la persona y el profesional.

Y es que la coyuntura ha roto las reglas de juego. Ya no existe, en la negociación ni libertad, ni igualdad entre ambas partes negociadoras como exigía Habermas, y cuando no existen reglas válidas, la negociación nace viciada in radice. Ya no existen, entonces, las condiciones necesarias para la justa negociación y, desde ese momento, el profesional pierde su poder. Y cuando el profesional pierde poder su dignidad se pone en peligro.

Al día de hoy, el profesional empleado aún dispone de alguna herramienta –aunque los sindicatos parecen haberlo olvidado– para mantener ciertas condiciones de negociación. El profesional desempleado –de los que los sindicatos se han olvidado por completo– está totalmente indefenso.

El propio Habermas, desilusionado, se vio en la necesidad de cuestionarse sus planteamientos y durante los años 90, habiendo perdido la confianza en sus propios argumentos, hubo de reformularlos con otras opciones más cercanas a la regulación jurídica, que en este país ya sabiendo como funcionan los poderes legislativos y ejecutivos, aviados andamos.

Y el asunto final pues ¿cómo deshacernos de las nuevas cadenas de la Economía postsubprime?

18
Mar

«La libertad, el profesional autónomo y la recuperación del Mercado Laboral»

Ya se ha abordado en alguna ocasión desde esta bitácora, aunque tal vez no con la suficiente profundidad,el concepto de la «Marca Usted», al igual que se citaba al precursor de la misma, el gurú empresarial, Tom Peters, el cual nos advirtiera con aquello de…

«El trabajo –el suyo y el mío–, tal y como lo conocemos en la actualidad, será reinventado en el transcurso de los diez próximos años. Así de sencillo. Y así de profundo.»

Tom Peters en “50 claves para hacer de usted una marca”

siendo esta una afirmación muy certera, si tenemos en cuenta que la pronunció justamente hace ahora algo más de una década.

De esta forma, que el Mercado Laboral ha cambiado es una obviedad, pero que ya nunca volverá a ser el de antes ha dejado de ser un pronóstico para convertirse en una verdad palpable que se observa y constata con el transcurrir de los acontecimientos, día a día, dentro de nuestro turbulento entorno.

Tom Peters asumía estos previsibles cambios –en lo que entonces el llamaba “trabajadores de oficina”— congratulándose en extremo al suponerlos una liberación del profesional que pasaba de la esclavitud de férreas y ajenas normas dispuestas por otros a la libertad de hacer, de decidir, de elegir y construir la propia realidad profesional. “La revolución está en marcha”, afirmaba.

Mientras la economía del conocimiento y del saber se iba abriendo paso, Peters proponía “un Transplante de Actitud”, que no era otra cosa que sentir, pensar y, sobre todo, actuar como profesionales independientes. Cada profesional se convertía, desde ese momento, en su propia «Marca Usted». «Así de sencillo. Y así de profundo.»

Hoy, lo cierto es que no está el asunto para mucha congratulación, pero no es menos cierto que Tom Peters ya no es el único que defiende este planteamiento animando al cambio de actitud en el concepto del trabajo. Por fortuna, otros grandes profesionales –algunos, verdaderos visionarios– han ido sembrando día a día en nuestras conciencias esa semilla que permita la apertura de mente necesaria para asumir nuestra propia responsabilidad sobre el futuro, el nuestro y el de todos.

Por todo ello, hoy más que nunca,  es necesario, resulta imprescindible resaltar la figura del verdadero héroe de esta revolución: el profesional autónomo. Y esto, hasta el extremo de atreverme a afirmar que la recuperación del Mercado Laboral pasa indefectiblemente por la recuperación de la figura del autónomo como motor de la economía y de la creación de empleo.

Sólo si se fomenta ese espíritu emprendedor, sólo si se apoya esa capacidad de sufrimiento y esfuerzo profesional, sólo si se diseña un contexto en donde el profesional autónomo tenga facilidad de acción necesaria, se volverá a ver algo de luz sobre un Mercado de Trabajo apático, desdibujado, crítico, que no se ajusta a la nueva realidad social y económica del nuevo siglo.

Tom Peters vio en todo esto una oportunidad.

Ellos han dejado de ser responsables de nuestra carrera profesional –y, por extensión, de nuestra vida–. Lo somos nosotros; de nosotros depende lo que vayamos a ser.

Tom Peters en “50 claves para hacer de usted una marca”

Posiblemente así sea aunque ahora, entre lo espeso del momento, nos cueste verlo. Posiblemente lo tendremos mucho más complicado, pero, posiblemente consigamos ser libres. De nosotros depende.

23
Oct

La «Felicidad Nacional Bruta» en Bután, el reino donde la felicidad sí importa

Bután

འབྲུག་ རྒྱལ་ཁབ་, Dru Gärkhap o Bruf rGyal-Khab, en inglés Kindom of Bhutan, o  en definitva, el Reino de  Bután, es un pequeño estado situado entre China e India, en plenas montañas del Himalaya, donde desde que su cuarto rey, Jigme Singye Wangchuck, comenzara una política de exposición gradual al mundo exterior, culminada con su abdicación sobre su hijo, el joven monarca  Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, y con la cesión, por parte de este, del poder real al pueblo soberano en el año  en 2008, ha conseguido importantes avances sociales y económicos –pues cuentan que posiblemente alcance los Objetivos del Milenio estipulados por la ONU en el año 2012–; hasta el punto que, precisamente, si ahora estamos hablando de este pequeño país es porque Bután es un reino donde la felicidad, verdaderamente, sí importa.

Fundación Pequeño Deseo

Y es que ¿han oído hablar del índice de Felicidad Nacional Bruta? Pues no siendo algo nuevo –véase ya en 2008 “Bután, potencia nacional bruta”—  y dado el vigoroso y renovado resurgir de nuestro presidente desde su anhelado empeño en guiarnos a través de una “profunda” transformación del estado del bienestar –tan tristemente añorado por la mayoría de los españoles– tal vez bien le convendría a este atenerse a las consideraciones del primer ministro de Bután, Jigme Thinley, que tuvo a bien compartir en el marco del I Congreso Internacional de la Felicidad celebrado en Madrid bajo el patrocinio de Coca-Cola.

La Felicidad Nacional Bruta, una premisa basada en el convencimiento de que, por encima de todo, la principal responsabilidad de un gobernante es ayudar al ciudadano a alcanzar la felicidad y no sólo desde sus necesidades materiales –¿estado de bienestar?–, sino también desde las necesidades espirituales. Y de esta forma, su política económica se sustenta en cuatro pilares fundamentales: un desarrollo económico igualitario y sostenible –desde el convencimiento de que no se puede ser feliz sin haber cubierto un mínimo de necesidades–, la conservación de la naturaleza, la preservación de la cultura y unas transparentes prácticas de buen gobierno.

Así, en una entrevista concedida a ABC, el primer ministro afirma:

 

Jigme Thinley (Fuente ABC.es)

“Estas cuatro columnas son los indicadores principales en los que basamos nuestro desarrollo. La meta no es sólo impulsar el crecimiento económico y material sino promover el bienestar humano en un entorno social de equidad. El desarrollo no se puede lograr a costa de nuestra diversidad cultural y nuestros valores humanos; no puede comprometer el medio ambiente y la ecología. En Bután, por ejemplo, hemos incrementado el área de bosques en los últimos 30 años, desde el 46% hasta el 72% actual”.

Jigme Thinley

No conozco la auténtica realidad social de Bután sino más por lo leído en estos últimos días, pero el planteamiento en cuestión es muy atrayente. ¿Sería posible, extrapolando este asunto al mundo empresarial, sacar deducciones concluyente sobre su idoneidad?

Cada vez conocemos más sobre la relación entre el afecto y su importante influencia en el funcionamiento de las organizaciones y la productividad del empleado. Son muchos los autores que así se manifiestan –acabo de leer un muy interesante   artículo de Barsade y Gibson “Los motivos por los que el afecto es importante en las organizaciones”, el cual recomiendo por ser de un grandísimo interés–. ¿Por qué, pues, cuesta tanto asimilar una realidad tan palpable?

Reino de Bután

Pues tal vez podría ser porque cada vez conocemos más pero, a un mismo tiempo, aprendemos menos. Desoímos una y otra vez las voces de quienes nos alientan a tomar en cuenta estas consideraciones, como los ya citados BarsadeGibson o Salovey y Mayer –padres estos últimos de la Inteligencia Emocinal–.

Muchas cosas deben ir cambiando si queremos aproximarnos a conceptos como el índice de Felicidad Profesional Bruta en nuestras organizaciones. Pero debemos suponer que seremos capaces de hacerlo acercándonos, poco a poco, al concepto lovework –aun no siendo yo muy dado a los anglosajonismos–. Y, posiblemente, de esta forma consigamos adecuar competencias y actitudes de forma que converjan en la dirección de la mejora continua dentro de nuestro entorno profesional.

Claro que si hablamos de entorno, en esa cuestión, el de Bután simplifica mucho el asunto.

Noticias relacionadas:

Felicidad por decreto: ¿y si fuera una nueva asignatura en el colegio? en El Confidencial

El reino que mide la felicidad en Expansión.com

29
Sep

«Nuestra particular e intensa vida comercial»

Nada de particular ni de sorprendente tendría la afirmación en cuanto a que…

“El trabajo –el suyo y el mío–, tal y como lo conocemos en la actualidad, será reinventado en el trascurso de los diez próximos años. Así de sencillo. Y así de profundo”

Tom Peters

si no fuera por la casi inapreciable circunstancia de que tal premisa fuera enunciada, precisamente, hace diez años. Leer Más »