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Entradas de la categoría ‘Marca Usted’

2
Abr

«Marketing Personal» Recapitulando (I)

Ahora que se acaban de cumplir los primeros seis meses desde que comenzara esta nueva andadura de la presente bitácora, –desde la cual, por cierto, siempre he intentando compartir estos asuntos desde la perspectiva más humanista de los Recursos Humanos– he considerado que, tal vez, no estaría de más echar una mirada atrás y, como recapitulando, repasar las cuatro ideas que sobre el Marketing Personal he intentado trasladar al lector.

En el primer artículo publicado, se intentaba constatar algo que creo ya todos –tirios y troyanos– damos por sentado y aceptado que no es otra cosa que el cambio sufrido por nuestro mercado de trabajo, ya no sólo por la coyuntura que atravesamos, sino porque es de suponer que el afirmar aquello de que ya nada va a ser igual para el profesional tras esta economía possuprime, no va a ser ningún disparate.

Y esto dicho, no desde el pesimismo ni el desanimo; más bien todo lo contrario, con los pies en el suelo en un intento de asumir, de una vez por todas, una realidad palpable: esto ya no es lo que era, ni sombra que se le parezca. No sé realmente con certeza si esta es una crisis de sistema, pero intuyo que la actual va bastante más allá de a donde las otras pasadas llegaron. Y, así,  por todo lo dicho, el profesional —cuestión de supervivencia— debe ponerse en marcha ante un camino sin duda incierto pero donde muy posiblemente –seguro, me atrevería a afirmar– encuentre nuevas alternativas y oportunidades de liberación y realización personal.

El respeto natural hacia la persona, se traslada ahora a la dignidad del profesional. Por todo, no es cuestión de bravuconadas de mercachifles vendedores de humo. Nadie ha dicho que se fácil, pero, a partir de ahora, dadas las cosas como están, ya no bastará con ser un excelente profesional; ahora deberemos tener la habilidad de comunicarlo, de trasladarlo, de venderlo –por qué no– a aquellos de quienes esperamos se conviertan en nuestra fuente de ingresos: nuestros clientes.

Y para ello, ya en su día, nos acercábamos al concepto aquel que, de forma cuasi visionaria, Tom Peters presentara hace ya más de una década: el concepto de la «Marca Usted», identificando este como la manera en que cada profesional se convierte en un ente independiente y libre –sea desde dentro o desde fuera de una organización–, consciente de que ofrece unos servicios, dirigidos a alcanzar, desde la excelencia, el éxito en un proyecto dado y que será remunerado por estos en función de lo pactado con la organización en cuestión. Punto y final, sólo que esos servicios a prestar serán más fáciles de conseguir, y esa remuneración pactada más elevada, si conseguimos establecer nuestra propia, genuina y diferente «Marca Personal».

Soy consciente, no lo dude el lector, que el soltarle así, como de sopetón, a un profesional que ha perdido su trabajo, sus recursos, su autoestima –posiblemente– y, sin duda, un pedazo muy grade de su vida que tiene que convertirse en «Marca», y además sobresaliente, puede sonar como algo pretencioso. En todo caso, alguno puede ser que piense –cabeza gacha hacia la pirámide del tal Maslow— que las prioridades mandan y primero habrá que sobrevivir.

¡Y ahí está el asunto! Trabajar para convertirte en «Marca» se puede hacer, paso a paso, grano a grano, esfuerzo tras esfuerzo, desde cualquier estado vital –pero nadie ha dicho que se fácil–. Porque, de eso sí estoy seguro, no son buenos los tiempos que se avecinan y —cuestión de supervivencia— sin ánimo alguno de dramatizar, o estamos a lo que estamos, o dejamos de estar.

Y todo ello desde la seguridad, como decía Andrés Pérez Ortegaentrevistado por Francisco Alcaide— de que «El que resiste, gana».

 

18
Mar

«La libertad, el profesional autónomo y la recuperación del Mercado Laboral»

Ya se ha abordado en alguna ocasión desde esta bitácora, aunque tal vez no con la suficiente profundidad,el concepto de la «Marca Usted», al igual que se citaba al precursor de la misma, el gurú empresarial, Tom Peters, el cual nos advirtiera con aquello de…

«El trabajo –el suyo y el mío–, tal y como lo conocemos en la actualidad, será reinventado en el transcurso de los diez próximos años. Así de sencillo. Y así de profundo.»

Tom Peters en “50 claves para hacer de usted una marca”

siendo esta una afirmación muy certera, si tenemos en cuenta que la pronunció justamente hace ahora algo más de una década.

De esta forma, que el Mercado Laboral ha cambiado es una obviedad, pero que ya nunca volverá a ser el de antes ha dejado de ser un pronóstico para convertirse en una verdad palpable que se observa y constata con el transcurrir de los acontecimientos, día a día, dentro de nuestro turbulento entorno.

Tom Peters asumía estos previsibles cambios –en lo que entonces el llamaba “trabajadores de oficina”— congratulándose en extremo al suponerlos una liberación del profesional que pasaba de la esclavitud de férreas y ajenas normas dispuestas por otros a la libertad de hacer, de decidir, de elegir y construir la propia realidad profesional. “La revolución está en marcha”, afirmaba.

Mientras la economía del conocimiento y del saber se iba abriendo paso, Peters proponía “un Transplante de Actitud”, que no era otra cosa que sentir, pensar y, sobre todo, actuar como profesionales independientes. Cada profesional se convertía, desde ese momento, en su propia «Marca Usted». «Así de sencillo. Y así de profundo.»

Hoy, lo cierto es que no está el asunto para mucha congratulación, pero no es menos cierto que Tom Peters ya no es el único que defiende este planteamiento animando al cambio de actitud en el concepto del trabajo. Por fortuna, otros grandes profesionales –algunos, verdaderos visionarios– han ido sembrando día a día en nuestras conciencias esa semilla que permita la apertura de mente necesaria para asumir nuestra propia responsabilidad sobre el futuro, el nuestro y el de todos.

Por todo ello, hoy más que nunca,  es necesario, resulta imprescindible resaltar la figura del verdadero héroe de esta revolución: el profesional autónomo. Y esto, hasta el extremo de atreverme a afirmar que la recuperación del Mercado Laboral pasa indefectiblemente por la recuperación de la figura del autónomo como motor de la economía y de la creación de empleo.

Sólo si se fomenta ese espíritu emprendedor, sólo si se apoya esa capacidad de sufrimiento y esfuerzo profesional, sólo si se diseña un contexto en donde el profesional autónomo tenga facilidad de acción necesaria, se volverá a ver algo de luz sobre un Mercado de Trabajo apático, desdibujado, crítico, que no se ajusta a la nueva realidad social y económica del nuevo siglo.

Tom Peters vio en todo esto una oportunidad.

Ellos han dejado de ser responsables de nuestra carrera profesional –y, por extensión, de nuestra vida–. Lo somos nosotros; de nosotros depende lo que vayamos a ser.

Tom Peters en “50 claves para hacer de usted una marca”

Posiblemente así sea aunque ahora, entre lo espeso del momento, nos cueste verlo. Posiblemente lo tendremos mucho más complicado, pero, posiblemente consigamos ser libres. De nosotros depende.

20
Feb

Francis Atienza – marca personal con nombre propio

Francis Atienza

Francis Atienza nació en Alicante hace 38 años y aunque llegada la hora de comenzar a labrarse un porvenir lo hiciese en la Facultad de Sociología de la Universidad de Alicante, no tardó mucho tiempo en darse cuenta de que su verdadera vocación residía en el mundo del photoshop, el diseño gráfico, y la fotografía.

Decididamente, como suele pasar cuando alguien marca de forma personal, optó por desoír los consejos de los que le animaban a la certidumbre de un futuro más o menos tranquilo amparado bajo un título universitario para, al final, emprender el camino profesional haciendo, le pesase a quien le pesase, lo que más le gustaba. Casi veinte años han pasado desde entonces y casi veinte años lleva viviendo biológica y espiritualmente de la profesión que siempre le había llenado.

«Tulipanes» de Francis Atienza

Según nos cuenta y reconoce que esto, lejos de ser fruto del azar, lo ha conseguido a base de mucho estudiar y estudiar, a investigar e investigar a base de ver cientos de miles de fotografías; luego otro mucho de practicar y practicar y muchísimo por haber tenido “la fortuna” de rodearse de los mejores de los que ha podido aprender y aprender.

Y así, con años, con trabajo, con esfuerzo y dedicación, entregándose por entero a hacer lo mejor y más auténticamente posible lo que verdaderamente sabes hacer es como, al fin, el tiempo te va colocando en tu lugar y acabas convirtiéndote, a veces sin pretenderlo, en ese alguien que ya destaca.

Y si a eso le sumas el valor añadido que supone ser una grandísima persona el producto resultante de la operación es una auténtica y verdadera «Marca Personal» de quien, por cierto, me siento muy orgulloso de ser hermano.

19
Feb

Primero… SER

Revista "Capital" portada febrero 2011

Esta mañana, al ir a comprar la prensa del día, me he encontrado con la edición del mes de febrero de la revista Capital dedicada, en esta ocasión, de forma muy amplia,  a tratar el asunto del Marketing Personal y de la manera de venderse uno mismo, cosa esta que, por cierto, me ha causado una gran alegría.

Y esto ha sido así –el alegrarme, digo– porque me satisface  ver como cada vez son más los profesionales que vamos cayendo en la cuenta de que ya va siendo necesario el que  nos vayamos adaptando a la nueva realidad –nos guste o no– del nuevo Mercado de Trabajo en el que nos movemos.

La semilla de quienes fueron “visionarios” —Tom Peters y Andrés Pérez, por ejemplo– y de otros tantos que se fueron sumando al concepto del branding personal, ya germinó y comienza a echar buen fruto.

Pero con todo este revuelo de la marca personal habrá que llevar buen cuidado, que si ya se dijo desde aquí que en este asunto no se trata de llegar y besar el santo, es momento este de reflexión, pues no vaya a ser, principalmente, que nos pongamos a vender sin tener preparado primero el producto a entregar.

Y para ello habrá que comenzar con un ejercicio de introspección que nos permita conocernos –o reconocernos— más eficientemente y descubrir –o redescubrir—  aquello con lo que podamos sorprender.

Todo paso a paso, sin desviarnos del camino; asumiendo riesgos con valentía pero con cordura; desde el esfuerzo, el trabajo y la honradez; con seriedad pero con talante y buen semblante; sabiendo que la cosecha sólo viene tras la siembra; reconociendo que lo que queramos alcanzar, para que sea verdadero se habrá antes que ganar; siempre con el fin en mente de llegar, y de esa forma, posicionándonos, destacar en la autenticidad; y nunca, nunca, convertirnos, ni por asomo, en esos vendedores de humo que tanto podemos llegar a detestar y no ser de esta forma por eso mismo detestados.

Y ahora que siga la fiesta y el optimismo del Marketing Personal, pero por todo lo dicho pienso que no sería ningún disparate comenzar la labor primeramente, y desde la transparencia, por ocuparnos de… ser, de tal modo que lo que ofrezcamos, de verdad, presumiendo de excelencia, sea.

17
Oct

El concepto de la «Marca Usted»

En la vida todavía, y por fortuna, tenemos de vez en cuando esos pequeños momentos, que aún mezclados y añadidos entre la bendita rutina del día a día, hacen que uno piense que ha merecido la pena el levantarse por la mañana. Son asuntos, por lo general, sencillos y, normalmente, imprevistos.

Un buen ejemplo de esto, en mi caso, podría ser el tener la oportunidad de compartir una interesante plática con una persona interesante; que no es ni más ni menos lo que hace un par de mañanas me ocurrió con mi buena amiga Gabriela Molise.

El tema de la conversación estuvo centrado en la situación del mercado de trabajo en el momento presente, y alguna particularidad añadida nada desdeñable de abordar como podría ser la problemática de una correcta reincorporación a la vida laboral del —según Griñán, oferente de empleo— más habitualmente conocido como desempleado y, en este caso, de larga duración.

Y es que cuando alguien, aun con la mochila de la vida rebosante de vivencias, experiencia y profesionalidad, se ve apartado, a veces de forma traumática, durante un periodo más o menos largo de la actividad y el ejercicio de su profesión, es muy probable que empiece a sentir temores y ansiedades ante un futuro incierto que no sabe muy bien no sólo como vendrá, sino como desearía que llegase.

Y en este contexto, entre planteamientos, hipótesis y enfoques que sobre el asunto íbamos compartiendo, como una alternativa que pudiese mejorar la visión de nuestro impredecible mañana, apareció el ya conocido concepto de la «Marca Usted» que Tom Peters esgrimiera hace ya más de una década.

Ellos han dejado de ser responsables de nuestra carrera profesional –y, por extensión, de nuestra vida–. Lo somos nosotros; de nosotros depende lo que vayamos a ser.

Tom Peters (en 50 Claves para hacer de usted una Marca)

De esta manera, el planteamiento se transforma en un ejercicio de responsabilidad personal; en el reto apasionante de tomar las riendas de nuestra propia vida; básicamente, tan sencillo y tan complicado a un mismo tiempo.

Y nadie dice que esto sea fácil –y con la que está cayendo–, pero la forma de entender este complicado asunto, según mi parecer, pasa por asumir que somos profesionales, inmersos en un turbulento entorno, en el que ofrecemos unos servicios –nuestro trabajo– a un cliente –la empresa– que nos abonará por los mismos un precio estipulado durante un periodo de tiempo acordado, desde la visión de una transacción comercial: básicamente, tan sencillo y tan complicado como esto.

Posiblemente ya nunca tengamos la ocasión de realizar el mismo trabajo, día tras día, para una misma empresa, durante toda una vida. Posiblemente ya nunca volvamos a trabajar, a vivir de la misma manera.   Posiblemente nuestra vida se convierta algo más incomoda pero, como dijera Tom Peters, “nos la han devuelto. El desafío: ¿Qué vamos a hacer con ella?”.

Lectura recomendada:

«La marca profesional de los nuevos profesionales»